Laboratorios ciudadanos en bibliotecas
espacios para la innovación y participación
Palavras-chave:
Biblioteca pública, Laboratorios ciudadanos, Innovación social, Participación, Capital socialResumo
Las bibliotecas públicas del siglo XXI han dejado atrás la imagen de centros dedicados al préstamo de libros para erigirse en nodos cívicos. Se han convertido en entidades de información, formación, cultura y ocio que, además, funcionan como “tercer espacio”, es decir, como lugares de encuentro caracterizados por el reconocimiento, el diálogo y la socialización de sus comunidades. Hoy dan un paso más, uno decisivo, y asumen el reto de transformarse en centros de creación colectiva capaces de dinamizar la innovación social, la interacción y la participación ciudadana. En ese horizonte se inscriben los “laboratorios ciudadanos”. Un laboratorio ciudadano es un instrumento que hace posible la intervención directa de la ciudadanía en su comunidad. Constituyen entornos abiertos, gratuitos e inclusivos, donde colaboran personas (o personas y entidades) con perfiles, saberes y experiencias diversos. Su objetivo es trabajar colaborativamente en un proyecto concreto, sea éste un problema, reto o interés común de tipo social, económico, cultural o medioambiental. Los laboratorios ciudadanos permiten a los vecinos y resto de agentes locales tener un papel activo en la intervención del territorio, y lo hace con una estructura de colaboración muy horizontal, donde el valor está en el aprendizaje, la experimentación y la creación comunitaria. La biblioteca pública, por su capilaridad territorial, su neutralidad y el alto grado de confianza que generan en la sociedad se convierte en el lugar idóneo para servir de cuna de proyectos de laboratorios ciudadanos. La investigación que aquí presentamos es una aproximación analítica a la incorporación de la práctica de laboratorios ciudadanos en bibliotecas públicas, con énfasis en su dimensión práctica y experiencial. A partir del estudio de diversos modelos existentes, se examina cómo estas iniciativas están siendo implementadas en distintos contextos, así como los desafíos y oportunidades que conllevan. El análisis se centra particularmente en el caso de los Laboratorios Bibliotecarios, una iniciativa impulsada por el Ministerio de Cultura de España que busca fomentar la innovación ciudadana desde el ámbito bibliotecario. Nuestros primeros hallazgos confirman que no existe una metodología única para la implantación de laboratorios ciudadanos en bibliotecas públicas. Sin embargo, se identifican patrones que permiten adaptar y replicar los modelos en función de las características y necesidades concretas de cada territorio. Asimismo, nuestra investigación analiza en qué medida estos laboratorios, y específicamente el programa mencionado, contribuyen a activar el capital social de las comunidades locales. En particular, se explora cómo estas plataformas facilitan la participación de distintos agentes del territorio —ciudadanía, colectivos, instituciones, personal bibliotecario— en la identificación y abordaje de problemas, retos e intereses comunes. Partimos de la hipótesis de que estas experiencias no sólo amplían las funciones tradicionales de la biblioteca pública, sino que la revalorizan como espacio de encuentro y co‑creación, así como centro de generación de tejido social. En última instancia, nuestro objetivo es medir el impacto de los laboratorios ciudadanos en la redefinición del papel de la biblioteca pública de nuestro tiempo y su fortalecimiento como infraestructura cívica clave para la democracia participativa y el desarrollo local.